El colectivo LGTBIQA+ está formado por muchas disidencias que no encajan en la cisheteronormatividad. Ese es el primer pensamiento que tenemos cuando hablamos de ello, pero la realidad es que el colectivo tiene disidencias más allá de lo que pensamos.
¿Sabes qué es la alosexualidad? ¿Sabías que también hay una normatividad con respecto a cómo se siente la atracción sexual? Si estos términos ya están haciendo que descubras cosas nuevas, es porque la asexualidad es una de esas realidades que tan invisibilizadas siguen hoy en día.
¿Te gustaría saber más sobre todo esto? ¡Vamos a ello!
Índice de contenido
Qué significa ser asexual
Es clave que empecemos por entender que ser asexual es hablar de una orientación sexual. Sin embargo, esta orientación no habla de qué tipo de personas pueden atraer. Si chicos, chicas, chiques… No, no habla de eso. La asexualidad habla de cómo se experimenta (o no) la atracción sexual hacia otras personas, independientemente del género.
En efecto, no todas las personas viven la atracción de la misma forma. Por eso, vamos a hablar de un concepto clave, primero: la alosexualidad.
Cuando hablamos de alosexualidad, nos estamos refiriendo a un tipo de sexualidad en el que se puede experimentar atracción sexual hacia otras personas. Estas serían las personas heterosexuales, las homosexuales, las bisexuales…
Así, la asexualidad se presenta como el término opuesto al de la alosexualidad. La asexualidad se define como esa orientación en la que no se experimenta, o se experimenta de maneras muy concretas y específicas, la atracción hacia otras personas.
Es importante que entendamos que sentir atracción por otras personas no es lo mismo que tener excitación física o experimentar la libido. Así pues, las personas asexuales pueden experimentar este tipo de cosas.
Hablemos sobre la atracción y el deseo
Para profundizar en la comprensión de que lo que implica la asexualidad, es muy importante que diferenciemos tres conceptos claramente. Como venimos hablando en los últimos párrafos, la atracción no es lo mismo que la excitación, así como ninguna de estas cosas es lo mismo que el deseo.
Veamos detenidamente cada punto:
- La atracción es ese interés que te despierta alguna particularidad de una persona. Quizás es algo físico lo que te llama la atención, puede ser la personalidad, algún rasgo concreto de la persona, un conjunto de singularidades que te llamen la atención…
- Cuando hablamos de deseo, estamos refiriéndonos a la motivación o intencionalidad de mantener relaciones sexuales, ya sea en compañía o a solas.
- La experimentación de la excitación es una respuesta puramente física del cuerpo. Nos estamos refiriendo, por ejemplo, a la erección o la lubricación. Este tipo de respuesta puede ser espontánea, como sucede por ejemplo con las erecciones matutinas, o despertarse a partir de experimentar el deseo y exponerse a estímulos eróticos.
Como veis, son tres conceptos que parecen íntimamente ligados y que a veces pueden confundirse. Sin embargo, no son lo mismo de ninguna forma. Veamos algunos ejemplos para profundizar un poco más:
- Puedes sentir atracción por una persona, pero no significa que sientas excitación todo el rato.
- En un momento dado se puede tener cierto grado de excitación, pero por el contexto en el que te encuentras, no alimentar el deseo porque es inadecuado ya que se carece de intimidad.
- En ocasiones, las personas pueden experimentar deseo, pero que la excitación no aparezca debido a períodos de estrés.
Atracción, deseo, excitación y asexualidad
Con estos conceptos más, claros, podemos ahondar un poco más en lo que significa ser asexual. Recordemos la definición:
La asexualidad es aquella orientación en la que no se experimenta, o se experimenta de maneras muy concretas y específicas, la atracción hacia otras personas.
La asexualidad habla, específicamente, de cómo se experimenta la atracción. Esto significa que es una etiqueta que no describe cómo se experimenta el deseo, ni la excitación. Y es que, efectivamente, las personas ace pueden experimentar (o no) estos tres puntos que hemos estado desarrollando, de formas específicas y puntuales. Veremos un poco más sobre esto cuando hablemos sobre la asexualidad como un espectro.
Ser asexual no es tener un trastorno
Con toda esta información que ya llevamos manejando, es muy importante que destaquemos algo más: la asexualidad no es una enfermedad, ni un trastorno.
En muchas ocasiones, esa orientación se ha tachado como, por ejemplo, una respuesta a un trauma. Es clave que entendamos que se trata de una orientación, una forma de experimentar (o no) la atracción hacia otras personas. No es algo que surja como consecuencia a una mala experiencia, o a decisiones personales como es por ejemplo el celibato.
La asexualidad tampoco es la consecuencia de tomar medicamentos que afecten al deseo o a la capacidad de tener erecciones. Por supuesto, tampoco es una fase por la que activamente se decida pasar con el objetivo de no mantener relaciones sexuales. Nada de esto tiene que ver con la orientación que hoy venimos explicando.
La asexualidad es un espectro
Como hemos comentado en el apartado anterior, la asexualidad es la no experimentación de atracción a otras personas. Sin embargo, sí que hemos dicho que se puede experimentar de formas muy concretas y específicas.
La realidad de la asexualidad es que se trata de un espectro. Es un término paraguas donde existen realidades diferentes, dependiendo del grado en el que se experimente (o no) la atracción. Dentro de este abanico de posibilidades, vamos a destacar aquellas etiquetas que más comúnmente podemos ver en el espectro ace (espectro asexual):
- Asexualidad: En ocasiones, el término paraguas sirve para explicar específicamente cómo se experimenta la atracción. En este caso, cuando se trata de la etiqueta concreta, se refiere a que la persona no siente atracción por otras. Sin circunstancias especiales, ni formas específicas: no se experimenta.
- Grisexualidad: Las personas grisexuales son aquellas cuya atracción aparece de manera muy poco frecuente o con una intensidad muy baja. Es común que, cuando la atracción aparece, no conlleve deseo activo por la persona. Es decir, que no haya una intencionalidad de mantener relaciones físicas, sino que la atracción se dirija más a otro tipo de plano, por ejemplo, el emocional.
- Demisexualidad: Las personas demisexuales experimentan la atracción sexual, pero esto ocurre solo después de que haya una fuerte vinculación emocional con la otra persona.
Además, dentro del espectro de la asexualidad, existen diferentes formas de posicionar su actitud frente a la idea de tener relaciones sexuales. Estas etiquetas sirven para describir un poco más cómo se sienten con respecto a ello:
- Sex-repulsed: Las personas que utilizan esta etiqueta sienten aversión o incomodidad ante la idea de mantener relaciones sexuales. Es frecuente que también haya cierto rechazo a hablar sobre sexo.
- Sex-neutral: Esta etiqueta define aquella postura en la que se siente más bien indiferencia hacia el tema. No genera rechazo, pero tampoco entusiasmo o un deseo activo por mantener relaciones.
- Sex-positive: Es aquella actitud que describe que está bien con el sexo, que es una actividad de la que se puede disfrutar y de la que se puede hablar.
La asexualidad en la ficción
Desde hace algunos años a ahora, hemos logrado encontrar personajes en la ficción que abiertamente hablen sobre ser asexual. A continuación, vamos a ver algunos de estos que nos permiten encontrar un poco más de visibilidad a este colectivo:
- En Sex Education, tenemos tanto a O como a Florence. En la segunda y cuarta temporada, estos personajes hablan de su orientación. A pesar de que es de forma breve y casi anecdótica, mencionan explícitamente ser ace.
- En Heartstopper ya hemos podido ver a Isaac hablando sobre ser asexual (no solo eso, ¡también probablemente arromántico!). Además, en los cómics (ojo, se puede venir spoiler si solo has visto la serie), se ha hecho canon que Tori sea ace.
- Increíble, pero cierto: en Marvel también podemos encontrar un personaje asexual. A pesar de que en la película no se especifique, el escritor de los cómics ha dicho que Yelena Belova se identifica como ace.
- Uno de los personajes asexuales más visibles de los últimos tiempos ha sido Todd, de BoJack Hoseman.
- Elijah, en Big Mouth, explora por qué no siente atracción hacia otras personas como el resto. Estando en pareja, consigue definirse como asexual.
- En el videojuego de The Outer Worlds, puedes encontrar a Pavarti, una mujer asexual homorromántica.
- Lilith Clawthorne, de The Owl House, fue confirmada como un personaje aroace (arromántico y asexual), a pesar de que no se haga explícito en la serie.