A pesar de que pueda parecernos lo contrario, a lo largo de toda la historia de la humanidad siempre han existido más de dos géneros. Es muy común saber de pequeñas sociedades en las que siempre ha sido habitual que la opción nunca sea binaria –dos opciones, hombre o mujer–, sino que hubiese tres e incluso más opciones con las que identificarse.
Lo que hoy en día está cambiando no es la existencia de más de dos géneros, sino que tenemos la capacidad de investigar, de hacer que la información llegue a lugares de nuestra sociedad que antes no tenían la oportunidad de obtenerla. Pero, sin duda, lo más importante es que estamos desarrollando la capacidad de poder nombrar, reconocer e identificarnos con esa información.
Es el caso de lo que está sucediendo con el paradigma no binario: siempre ha existido, pero no es hasta las últimas décadas que hemos conseguido poder nombrarlo de forma más normalizada y común en nuestra sociedad.
Uno de los conceptos más nombrados dentro de este paradigma, pero paradójicamente del que todavía muchas personas no saben hablar con seguridad, es el del género fluido. Veamos un poco más sobre este concepto.
Qué es el género fluido
El género fluido es una identidad de género que se categoriza dentro de los géneros no binarios. La característica principal de esta identidad es que el género cambia a lo largo del tiempo, es decir, fluctúa. El género no se entiende como una entidad estanca, sino que sufre variaciones entre uno, dos o más géneros.
Es muy importante que entendamos que esta fluidez de género no es un cambio que se dé físicamente. Es decir, no necesariamente la persona cambia su expresión de género conforme a esa fluidez, eso depende de la persona. Lo que sí es seguro que cambia en todas, es la concepción propia sobre el género, y aunque eso puede conllevar, como por ejemplo un cambio de pronombres, no significa que la persona se convierta en una completamente diferente.
Estos cambios suceden de una forma diferente para cada persona, por lo tanto, existen tantos tipos de género fluido como personas que se identifican con esta etiqueta. Para unas personas, estos cambios vendrán dados por determinadas circunstancias, para otras funcionará de forma azarosa o inconsistente, para otras puede seguir determinado horario, e incluso para otras los cambios pueden no suceder en largos tiempos.
Género fluido y orientación sexual
Muchas personas pueden seguir sintiendo algo de confusión con respecto al género fluido y la orientación sexual. ¿Ser de género fluido habla de qué tipo de personas te atraen? ¿Todas las personas de género fluido tienen la misma orientación? ¿Cambia la orientación de la persona cuando su identidad de género fluctúa?
Debemos empezar dejando bien claro que hablar de género fluido es hablar de una identidad de género. La orientación sexual es un aspecto diferente de la identidad de género. Por lo tanto, no existe una orientación sexual concreta para las personas que se identifican con esta etiqueta. Decir lo contrario sería tan erróneo como pensar que “todas las mujeres son lesbianas” o que “todos los hombres son heterosexuales”. Una cosa es la identidad de género, y otra la orientación sexual.
Ahora bien, ¿cambia la orientación de la persona al fluctuar su identidad? La respuesta es que no. Como hemos explicado en el apartado anterior, lo que fluctúa es la percepción objetiva del género, es decir, la identidad. Sabiendo ahora que son dos entidades separadas e independientes, es más fácil entender que no: la orientación sexual no cambia conforme fluctúa la identidad de una persona de género fluido.
Términos que podrían confundirse con género fluido
A continuación, vamos a ver una serie de definiciones que pueden dar lugar a confusión. Es importante que las diferenciemos del concepto de género fluido porque NO son sinónimos.
- Travesti o drag. El drag es una expresión artística en la que una persona juega con la expresión de género, haciendo una performance de esta. Es muy habitual que les artistas se caractericen de un género diferente al suyo, un ejemplo claro de esto es que la mayoría de drag queens son hombres cuyo personaje es una mujer. Esto no es sinónimo de fluctuación en el género. No obstante, por supuesto que las personas de género fluido pueden hacer drag.
- No binario. La terminología de “no binario” hace referencia a un término paraguas en el que se engloban muchísimas identidades de género que no corresponden al binarismo clásico de hombre–mujer. La etiqueta de género fluido estaría recogida bajo este paradigna no binario. Por lo tanto, tampoco son sinónimos.
- Queer. Queer también es un término paraguas que engloba muchas realidades diferentes. En este caso, hace referencia a aquellas personas que no son heterosexuales ni cisgénero.
- Pansexual. La etiqueta de pansexual o pans hace referencia a una orientación sexual en la que la persona siente atracción hacia otras personas de forma independiente a su género.
- Androginia. La androginia es una forma de describir la apariencia física y la forma de actuar de una persona que se lee tanto femenino como masculino, o que no se puede leer ni masculino ni femenino.