Al igual que pasa con muchas de las -fobias que tienen que ver con el colectivo, la lesbofobia se caracteriza por unas conductas de discriminación muy concretas. Es precisamente este el motivo por el que la lesbofobia es un concepto diferente del de homofobia, porque las vivencias y las forma en la que se expresa son muy distantes: Mientras que en la homofobia las conductas de rechazo y discriminación suelen ser muy visibles y a menudo violentas (física o verbalmente), en la lesbofobia suceden conductas mucho más sutiles, pero no menos dolorosas.
Si quieres saber más sobre este término y cómo afecta al colectivo, acompáñanos en este artículo.
Hablemos sobre la lesbofobia
¡Empecemos por lo básico! La lesbofobia se define como el rechazo, aversión o discriminación sistemática hacia las lesbianas.
La lesbofobia es una de esas discriminaciones dentro del colectivo que cuentan con formas de expresión muy concretas y específicas. Debemos tener en cuenta que este rechazo nace en una sociedad donde la misoginia ya es una violencia que ataca directamente a las lesbianas, por lo que el daño que se recibe viene siempre acompañado de la carga patriarcal de nuestra sociedad.
Algunas de las formas específicas en las que se expresa este tipo de discriminación son:
- Invisibilización lésbica. Hablaremos de ello en el siguiente apartado.
- Hipersexualización. Históricamente, las relaciones sáficas se han utilizado como objeto de fetichización. Esto es, claro, desde el punto de vista masculino y para el público masculino.
- Acoso y estigmatización. Desde siempre, las mujeres lesbianas han sido perseguidas y acosadas por su orientación sexual. Muchas han recibido rechazo, por ejemplo, socialmente en el trabajo o en ámbitos educativos, mientras que otras han recibido agresiones verbales y acoso por hombres. En este sentido, todavía hoy en día hay hombres que se creen en la potestad y el derecho de ofrecerse –de forma irrespetuosa, agresiva y/o sin invitación– para mantener relaciones sexuales con las personas de este colectivo, bajo la seguridad de que “les harán cambiar de opinión”.
- Agresiones verbales. Aunque es muy poco habitual que las mujeres lesbianas reciban agresiones físicas, sí que reciben agresiones verbales en forma de insultos y vejaciones. Pues sí, todavía hoy se cree que tener una orientación diferente de la heterosexual nos convierte en alguien de peor status.
- Lesbofobia interiorizada. Hablaremos de ello más adelante.
Invisibilidad lésbica
La invisibilidad lésbica o el borrado lésbico es un concepto que surge muy específicamente dentro del colectivo de lesbianas.
Este concepto se refiere a una invisibilización histórica y sistemática de mujeres lesbianas y de todas las problemáticas que se han generado alrededor de su orientación sexual. Esto sucede, especialmente, con la forma de eliminación y el desprecio hacia la orientación de las mujeres lesbianas en ámbitos como la música, la literatura, la Academia o en momentos históricos claves.
A menor escala, en nuestro día a día, lo vemos en la forma en la que a muchas personas les es difícil nombrar como “novias” o “pareja” a dos mujeres. Que si son amigas, que son muy buenas compañeras… Los rodeos que se pueden dar son innumerables para esconder la realidad e invisibilizar a las lesbianas.
Lesbofobia interiorizada
La lesbofobia interiorizada se refiere a todas aquellas emociones y sentimientos aversivos que se tienen con respecto al hecho de ser lesbiana. Esto sucede debido a las consecuencias que tienen los estereotipos y los prejuicios de nuestra sociedad. Al vivir con estos mensajes de discriminación, invisibilización y humillación, muchas mujeres lesbianas terminan viviendo su orientación con culpa, rechazo o vergüenza.
A nivel emocional, la lesbofobia interiorizada puede provocar niveles muy altos de ansiedad, e incluso perjudicar gravemente a las mujeres a la hora de mantener vínculos afectivos, dado el rechazo que sienten por sí mismas.