11 abril 2021

El nuevo diccionario del ciberacoso

El acoso escolar –o bullying– ha existido desde siempre, pero los avances digitales y tecnológicos han transformado de forma permanente las formas de ejercerlo. ¿Qué tipos de ciberacoso existen?

24 febrero 2021

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El bullying, un tipo de maltrato psicológico, físico o verbal reiterado ejercido entre estudiantes, ahora se complementa con el ciberbullying o ciberacoso.

El objetivo de este tipo de prácticas, al final, es siempre el mismo: Causar un malestar emocional y/o físico a una determinada persona. En la mayoría de ocasiones, el acoso escolar tiene como causa primigenia algún tipo de intolerancia: la LGTBfobia, la gordofobia, el racismo, el machismo…

¿Pero qué es exactamente el ciberacoso?

Denominamos ciberacoso al uso recurrente y repetitivo de todo tipo de medios digitales (vídeos, fotos, audios, redes sociales…) para acosar a una persona. Los principales elementos que caracterizan al ciberbullying son dos:

a) la posibilidad de ocultarse tras un anonimato digital
y b) la gran velocidad y alcance de la difusión del acto de acoso.

Entre otras, el ciberacoso suele incluir alguna de las siguientes prácticas:

  • Atacar u hostigar a una persona en foros digitales (redes sociales, por ejemplo).
  • Divulgar datos o imágenes privadas y confidenciales.
  • Exponer información falsa sobre una persona en Internet.

Las nuevas formas de ciberacoso

Grooming, stalking, trolling, happy slapping… Hoy en día existe todo un nuevo vocabulario, procedente de los países anglosajones, para definir los nuevos tipos de ciberacoso. Vamos a explicar y analizar algunos de los principales:

Grooming

El grooming es un tipo de acoso delictivo que consiste en que un adulto traba contacto con un menor para involucrarle en una actividad sexual. Es un proceso lento y gradual entre acosador y víctima, donde el primero va ganándose la confianza del menor para conseguir que haga lo que quiera.

Las redes sociales y los medios digitales han hecho que esta práctica se multiplique. El acosador, oculto tras el anonimato de una pantalla, puede hacerse pasar por otro menor, inventarse cualquier historia y conseguir así fotos o vídeos sexuales de la víctima.

Fraping

El fraping se produce cuando alguien roba o suplanta una red social de otra persona y publica contenidos haciéndose pasar por él. El objetivo de esta suplantación suele ser humillar a la víctima, reírse de ella o arruinar de alguna forma su reputación.

Aunque es un tipo de acoso considerado como divertido o humorístico por algunas personas, es una práctica que tiene consecuencias muy negativas para un menor.

Stalking

El stalking es una práctica en la que una persona rastrea y controla las acciones que otra persona realiza en Internet y en sus redes sociales. De por sí no es una práctica violenta, pero puede llegar a serlo si la persona utiliza la información recopilada para extorsionar a la víctima.

Happy slapping

Esta práctica, acuñada originalmente en el Reino Unido, consiste en grabar una agresión física, verbal o sexual para después difundirla en medios digitales. La grabación suele compartirse posteriormente en redes sociales, aunque también puede hacerse a través de blogs, páginas web, aplicaciones como Whatsapp o chats.

La velocidad a la que este tipo de contenidos suelen hacerse virales hace muy peligrosa esta práctica de ciberacoso.

Trolling

El trolling (o trolear, en castellano) consiste en provocar a otra persona de forma deliberada a través de redes sociales insultándola o increpándola

El fin principal suele ser generar una pelea o una discusión, para enfadar a la otra persona y conseguir que reaccione de forma negativa. Aunque puede parecer una práctica más o menos inofensiva, los trolls suelen buscar personas especialmente vulnerables para que el daño infligido sea mayor.

Catfishing

Esta práctica, muy ligada al grooming, consiste en suplantar o inventarse una personalidad en Internet para entrar en contacto con otras personas. La persona en cuestión (el catfish) comienza creándose una identidad falsa en redes sociales y/o apps de citas. Tras elaborar su falso perfil, empiezan a interactuar con otras personas con fines engañosos.

¿Qué buscan los catfish? Ganar confianza y conquistar a la gente para conseguir diferentes cosas: material íntimo (fotos y vídeos), información o incluso dinero.

No dejes que te señalen, ante el bullying LGTBI denuncia.

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Autora:

Andalucia Diversidad LGBT

Agrupación de entidades LGTBI+ de la comunidad autónoma de Andalucía 🌈