Organizaciones, locales y amigos inician una recogida de fondos para pagar un «entierro digno» ya que su familia se ha desentendido

Cuando uno piensa en lo que supone hoy en día el colectivo LGTBI se vienen a la imagen una tipología diversa de personas. Sin embargo –y salvando el tiempo que ha pasado desde entonces– personajes como el que representaba María José la Valenciana, fallecida este pasado jueves en Torremolinos tras sufrir una larga enfermedad, son los que hace 49 años iniciaron los Disturbios de Stonewall en Nueva York. Transexual, divertida, carente de complejos y con un enorme corazón (tal como señalan sus amigos y amigas), esta mujer nacida hace 44 años en Sagunto (Valencia) deja un enorme vacío en los días y las noches de La Nogalera, donde causó una enorme sensación pese a no haberse criado entre sus bares, sus discotecas y sus cuartos oscuros.

Antonio, encargado de la discoteca Parthenon, es quizá una de las personas que mejor la conocía. «Llegó a Torremolinos por primera vez hace 10 años», recuerda con emoción. «Pero fue hace unos tres años cuando decidió quedarse aquí. Le intentamos dar trabajo y buscarle un sitio donde dormir, pero su vida ya estaba condicionada por el alcohol», relata. Aún así, durante este tiempo María José nunca dejó de alegrar a todo aquel que quisiera escucharla. «Era ordinaria, lenguaraz y gritona, pero era una persona maravillosa», coinciden Santiago Rubio, presidente de Colega Torremolinos, y Fran (Kelly Roller).

Según ha podido saber SUR de amigos de María José, su vida fue complicada desde que nació. Abandonada por su madre poco después de nacer, se crió junto a sus abuelos, que tenían un puesto de pescado en Sagunto. «Ella siempre consideró a sus abuelos como sus padres, pero cuando ellos fallecieron la situación cambió», relata el encargado de Parthenon.

A partir de entonces, y fruto de la necesidad de conseguir dinero para vivir y poder realizar las operaciones que le permitieran modificar el sexo asignado al nacer, María José la Valenciana trabajó en el negocio de la prostitución prácticamente hasta su llegada a Torremolinos. Cuando se marchó la primera vez, y ya llevando tras de sí los problemas con el alcohol, vivió durante unos años en Carboneras (Almería), donde vivía en una realidad cercana a la mendicidad.

Como un giro tristemente irónico, sus mejores años fueron probablemente aquellos en los que comenzó su declive físico. En la discoteca Parthenon se encontraba como en casa, ya que este histórico local de La Nogalera ha sido un punto de encuentro para las olvidadas a las que el colectivo debe buena parte de sus derechos.

En la tarde de ayer, una buena parte de personas y personajes relacionados con el mundo LGTBI y la cultura ‘trash’ local (La Prohibida, Satín Greco, Santiago Rubio, Kelly Roller, Martín Moniche, Laura Freskis…) mantuvieron una reunión en Parthenon para organizar el funeral de María José. Tal como pudo comprobar este periódico, su familia valenciana se ha desentendido de estas cuestiones, por lo que se ha iniciado unarecaudación de fondos para brindarle un entierro digno a este personaje que ha sido clave en el Torremolinos actual de libertad y diversidad.

Mientras tanto, quién la conocía seguirá recordando su voz y sus brutos comentarios. Quién no tuvo ese placer siempre puede acudir a su Instagram y revisar sus vídeos. Pero en cualquier esquina de La Nogalera seguirá resonando su frase: «Con la cara, maricones».

Fuente: https://www.diariosur.es/costadelsol/fallece-maria-jose-20180804230215-nt.html

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