Desarrollo rural

1 Mayo, 2017

 

El ámbito rural, los pueblos y pequeñas ciudades, suponen un espacio singular para lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales. Tradicionalmente ha sido etiquetado como hostil a priori, sin que los prejuicios y el olvido de los organismos e instituciones interesados en la normalización permitan un conocimiento cabal de su realidad.
La experiencia de nuestra entidad demuestra, precisamente, que la mayor dificultad reside en que ni administraciones ni colectivos implicados han destinado esfuerzos suficientes para la sensibilización en este ámbito.

Después de décadas de trabajo en las grandes capitales, la primera asociación LGBT de la que tenemos constancia en el ámbito rural no se constituye hasta principios del siglo XXI.

Las dificultades que encuentran lesbianas, gays, bisexuales y transexuales en las pequeñas ciudades y pueblos, tales como la falta de información, la menor permeabilidad a los cambios sociales y el mayor control social, tienen su otra cara de la moneda en las facilidades que ofrecen las comunidades pequeñas para ser abarcadas por medio de campañas informativas, el fuerte impacto de la visibilidad, o la empatía que fomentan las relaciones cercanas y el trato familiar.

Los prejuicios sobre las pequeñas ciudades y pueblos continúan alimentando absurdos complejos de inferioridad. Para superarlos debemos empezar a trabajar seriamente sobre los problemas que encuentran lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales para vivir sin tener que abandonar su entorno social y familiar, uno de los retos más importantes de ANDALUCÍA DIVERSIDAD LGBT.

Nuestra filosofía